Legislar contra la obesidad en la sociedad-granja

Escrito por jesusfrancosanchez 02-11-2016 en Presente. Comentarios (0)


La Junta de Andalucía, sección regional del ente estatal, ha aprobado el anteproyecto de ley para la promoción de una vida saludable y una alimentación equilibrada, la cual ‹‹establecerá las bases de las políticas contra la obesidad››, que afecta a, aproximadamente, el 20% de la población.

La noticia ampliada en http://www.juntadeandalucia.es/presidencia/portavoz/salud/115959/consejo/gobierno/anteproyecto/ley/promocion/vida/activa/alimentacion/equilibrada/andalucia/junta

Vayamos con las reflexiones:

  1. El totalitarismo y paternalismo de los poderosos se expresa de diversas formas, también en cada formulación de derecho positivo. Una sociedad que actúa en función de lo tipificado por unas normas impuestas es una sociedad jerarquizada, opresiva y amoral. A más ley, menos ética, recuerda Kant. El derecho popular tuvo en los siglos altomedievales en la península ibérica un enorme protagonismo, en lo que constituía una manifestación de la voluntad del pueblo autogobernado en asamblea. Ello respetaba la ley de la propia conciencia. La aspiración ha de ser regirse a sí mismo por puro amor a la Verdad y al Bien.

  2. La persona común se halla inmersa en un proceso múltiple de dejación: física, reflexiva, espiritual, volitiva y otras. La responsabilidad de la auto-construcción y auto-gestión, individual y colectiva, ha sido delegada en funcionarios, ‹‹expertos››, profesionales, instituciones y demás integrantes del estado y el capital, en una relación no-horizontal, dañina e interesada (Ver en este blog http://jesusfrancosanchez.blogspot.es/1477320569/). Lo dicho se suma al seguidismo dócil y acrítico de todo lo que el sistema ofrece, entre ello, la bazofia alimentaria, lúdica, televisiva y tecnológica. Lo que nos hace perezosos, de cuerpo, mente y ánimo. Y nos degrada. La fijación en la gula y la golosinería, en lo cómodo, en la hipertrofia del tubo digestivo y en el ‹‹bienestar›› material es propia de la cabaña ganadera.

    3. La expropiación sin indemnización de las miles de hectáreas peninsulares, agrarias y forestales, que se hallan en manos de  los  mercaderes agroalimentarios y de las diversas formaciones estatales, y su posterior gestión comunal supondría:

a) Un acto de justicia histórica, al reintegrar en el seno popular lo usurpado por los poderes ilegítimos durante siglos (para Andalucía desde al menos el siglo XV).

b) Una salida a la colectiva somnolencia intelectiva, al estimularnos a aprender lo desconocido, esto es, la realización de tareas agrosilvopastoriles, otorgando sentido práctico a la integralidad y el autoabastecimiento.

c) Una recuperación de los hábitos nutricionales y de la condición física, al sustituir la comida ultra-procesada por los alimentos cultivados y recolectados por uno mismo y por los iguales, y el sedentarismo por el trabajo manual.

d) Un restablecimiento del equilibrio anímico y de la convivencia, al trabajar de forma cooperativa y horizontal.

La dignificación de la existencia humana pasa por su sostenimiento personal y grupal, desde el esfuerzo, el afecto y los valores.